A luta contra o fascismo é ligada à luta contra o capitalismo!

Nota: Reproduzimos a tradução dos camaradas do PCB do comunicado do KKE, acrescentando em espanhol e em itálico a parte que os camaradas brasileiros decidiram não traduzir porque achamos absolutamente fundamental para compreender integralmente a posição do KKE. 

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(Encontro dos Partidos Comunistas em Donbass)

Partido Comunista da Grécia

Em 5 de maio de 2015, na região de Donbass, ocorreu um encontro de partidos e organizações comunistas para trocar opiniões acerca da situação que está se formando na região sudeste da Ucrânia e das tarefas dos comunistas.

O encontro ocorreu a convite do Partido Comunista Operário da Rússia e da Organização Operária Comunista de Lugansk, onde participaram também o Partido Comunista de Donetsk, partidos comunistas e operários de algumas repúblicas da antiga URSS, assim como representantes do KKE e do Partido Comunista (Itália).

O KKE foi representado por Elisseos Vagenas, membro do CC do KKE e chefe da Seção de Relações Internacionais do CC do KKE. A seguir, apresentamos a intervenção do KKE no encontro de partidos comunistas em Donbass.

Nas vésperas do 70° aniversário da Vitória Antifascista

“Agradecemos muito o convite para participar deste encontro de partidos comunistas e queremos expressar, em primeiro lugar, nossa solidariedade com os comunistas da região que atuam em condições particularmente difíceis e sem precedentes. Nossa presença aqui é uma demonstração prática de nossa solidariedade.

O encontro de hoje ocorre entre duas datas importantes: o primeiro de maio, o dia internacional da classe trabalhadora, que está vinculado com as lutas dos trabalhadores por seus direitos e pelo poder político, e por outro lado, poucos dias antes do 9 de maio que, este ano, comemora o 70° aniversário do fim da II Guerra Mundial e da Vitória Antifascista dos Povos.

Há algumas décadas, quem poderia imaginar que aqui, no território da antiga URSS, os trabalhadores perderiam as grandes conquistas sociais como o trabalho com direitos para todos, a educação gratuita, a atenção sanitária gratuita, a seguridade social, a certeza pelo dia seguinte e muito mais?

Há algumas décadas, quem poderia imaginar que aqui, nestas áreas, se retornaria a uma época em que os parlamentos proibiriam a difusão dos ideais e dos símbolos comunistas, poucos dias antes do Primeiro de Maio e do 70° aniversário da Vitória Antifascista? Quem poderia esperar que estaríamos aqui, nesta zona, onde soariam novamente os canhões e as armas automáticas e tanto sangue seria derramado?

Quem esperava que forças abertamente fascistas desfilariam em Kiev, derrubando os monumentos soviéticos, e forças similares da Rússia e de outros países da Europa celebrariam um Congresso em Leningrado com as forças reacionárias mudando seu nome para “São Petersburgo”?

A respeito da superestimação dos resultados da II Guerra Mundial

Durante muitos anos, a opinião errônea de que a Vitória Antifascista na II Guerra mudou decisivamente a correlação de forças mundial entre as forças do capital e do trabalho, prevalecia inclusive nas fileiras do movimento comunista internacional. Isto se baseava na vitória da URSS, no surgimento dos estados socialistas da Europa oriental, na vitória da revolução da China, na formação de novos estados, nos anos 1950-1960 na Ásia, África e no Oriente Médio, que romperam as cadeias do sistema colonial e estabeleceram relações econômicas, militares e políticas entre a URSS e estes estados.

Supervalorizou-se, pois, a correlação de forças internacional e considerou-se que ela estava a favor da URSS e dos países socialistas. De fato, isto foi alcançado mediante a obtenção de certas conquistas tecnológicas, como o arsenal nuclear e os mísseis intercontinentais. Em princípios dos anos 60, A. Gromyko, Ministro de Assuntos Exteriores da URSS, de 1957-1985, e B.Ponomariov, membro do Birô Político do PCUS e responsável pela Seção de Relações Internacionais do PCUS de 1955-1986, avaliaram que “a construção de mísseis e foguetes espaciais de alta precisão, o lançamento dos primeiros satélites e o envio de um foguete à lua, tudo isso demonstra as grandes conquistas do país soviético nas esferas importantíssimas das ciências e da tecnologia moderna e, entre eles, a ciência militar. A correlação de forças estratégica mudou a favor do campo socialista” [1]

Los acontecimientos refutaron de manera trágica estas evaluaciones. La resolución del 18º Congreso del KKE sobre el socialismo contiene la evaluación siguiente: “Ambas secciones del movimiento comunista (las que estaban en el poder y las que no) sobreestimaron la fuerza del sistema socialista y subestimaron la dinámica de reconstrucción capitalista de posguerra.»[2]

En aquel terreno se desarrollaron posiciones utópicas, políticas oportunistas respecto una “transición pacífica”, las “etapas”, la “vía de desarrollo no capitalista”, los “sistemas de seguridad” internacionales y regionales, el “derecho internacional”, la “democratización” de las uniones imperialistas, como la Unión Europea, generalizaciones de carácter pacifista como la “disolución de la OTAN”, sin plantear el asunto de la salida del país de esta organización etc, que desgraciadamente hasta hoy día influyen a partidos comunistas. Hasta incluso ahora, que se ha revelado el papel de la ONU, que en algunos casos opera activamente en apoyo de la agresión imperialista en diversos rincones del planeta y en otros casos sigue siendo un “espectador”, debido a la agudización de las contradicciones interimperialistas, como es el caso de la crisis en Ucrania, que constituye una nueva “frontera” entre las uniones imperialistas de la OTAN y la UE por un lado y Rusia y las uniones económicas y político-militares euro-asiáticas que ha creado por el otro.

Sobre las causas del conflicto en Ucrania

Por eso camaradas, consideramos que los acontecimientos que están en curso aquí, en la región de Donbass, tienen su raíz en el derrocamiento del socialismo y la disolución de la URSS. El conflicto actual en Ucrania se lleva a cabo en el terreno del capitalismo. Los medios de producción han vuelto de ser propiedad privada, pasan de un grupo empresarial a otro, que en condiciones de capitalismo monopolista están inextricablemente vinculados a los estados capitalistas y además cuentan con el apoyo de uniones de estados capitalistas. En este marco hemos visto la intervención abierta de EE.UU., de la UE, de la OTAN en Ucrania, en el marco de su antagonismo con Rusia por el control de las materias primas, de las redes de tuberías, las rutas de transporte y las cuotas de mercado. Un antagonismo que se libra con todos los medios: políticos, diplomáticos, económicos e incluso militares. No olvidamos lo que decía Lenin, que “la guerra es la continuación de la política por otros medios, violentos”. En este marco EE.UU. y la UE no tenían ninguna duda en apoyar Ucrania, es decir financiar e incluso entrenar a fuerzas fascistas.

La postura del KKE

El KKE desde el primer momento denunció la intervención imperialista en Ucrania, el anticomunismo, la utilización del monstruo fascista que tanto entonces como hoy es una creación del sistema capitalista, nace en las entrañas del sistema, no es algo ajeno de este como quieren presentarlo.

El fascismo se utiliza como “punta de lanza” del poder capitalista, contra el movimiento obrero y además como una “herramienta” de la burguesía para asimilar, lograr objetivos geopolíticos que plantea en el marco del fortalecimiento de su posición en la “pirámide” imperialista mundial. Esto no quiere decir que EE.UU. y la UE, que apoyan el gobierno reaccionario de Kiev e incluso las fuerzas fascistas como el “Sector Derecho”, son “fascistas” y “exportan el fascismo”. Apoyan tales fuerzas no sólo en Ucrania, sino también antes en los países bálticos, más atrás en el pasado p.ej. el apoyo de Gran Bretaña durante la dictadura de Metaxas en Grecia, porque esto sirve sus planes contra sus antagonistas.

El KKE denunció la participación, en un principio, del gobierno de ND-PASOK y a continuación de SYRIZA-ANEL en los planes de la UE y de la OTAN en la región que incluyen entre otras cosas las sanciones contra Rusia.

Además, nuestro partido expresó su solidaridad con los comunistas de Ucrania que sufren persecuciones. Denunció las leyes anticomunistas. Llevó a cabo movilizaciones y protestas de masas en la embajada de Ucrania en Atenas. Planteó estas cuestiones en el parlamento europeo y en el parlamento nacional.

Además, expresó su solidaridad con el pueblo de Ucrania que está sufriendo una guerra con miles de víctimas. Hemos destacado que el dilema verdadero para el pueblo de Ucrania no es elegir entre dos uniones capitalistas interestatales. Es decir entre la unión interestatal capitalista de Europa, la UE, o la unión capitalista interestatal de Eurasia, establecida por Rusia. Según nuestra evaluación, estas uniones no se forman para servir los intereses obreros y populares sino para promover los intereses del capital. Sin embargo, es posible que los capitalistas disputen entre sí. Una sección evalúa que sus intereses se sirven mejor a través de la integración del país en la UE y otra sección considera que la rentabilidad se sirve mejor a través de la adhesión del país a la Unión Eurasiática. Es posible que los capitalistas tengan tales dilemas y controversias. Sin embargo, este asunto no tiene nada que ver con los trabajadores. Hemos destacado en nuestros comunicados que los trabajadores tienen su propia “bandera”, sus propios intereses que no coinciden con los intereses de ninguna sección de la burguesía, de ninguna potencia imperialista. Los intereses de la clase obrera y de las demás capas populares se sirven a través de la socialización de los medios de producción, la planificación central de la economía, el poder obrero. Esta es su bandera que en ningún caso no deben bajarla sino que deben defenderla firmemente. Particularmente en el terreno de los países de la antigua Unión Soviética, donde los trabajadores experimentaron las grandes e históricos logros del socialismo, que tienen experiencia de qué significa socialismo, donde incluso los medios de comunicación burgueses reconocen que, en las encuestas, en la pregunta “¿cuándo se vivía mejor?” la gran mayoría dice que vivía mejor en los años del socialismo, a pesar de la calumnia y la difamación contra el socialismo no sólo por los políticos ucranianos, como el primer ministro Yatsenyuk, sino además por los rusos como el periodista Svanidze que tiene muchos programas en la televisión pública de Rusia de alto nivel de audiencia.

Sobre la situación en Donbass

Entendemos muy bien los peligros que implica para el pueblo en la región de Donbass y de otras regiones de Ucrania la venganza y el odio de aquella sección de la burguesía que gobierna Kiev y es apoyada por EE.UU. y la UE y pretende eliminar todas las fuerzas políticas que dificultan la integración a la UE y la OTAN, incluso las minorías nacionales y lingüísticas, sobre todo las que considera que buscan formar una alianza con la Rusia capitalista.

Al mismo tiempo vemos que las nuevas estructuras de poder que se establecieron en las llamadas Repúblicas Populares son burguesas, y que las relaciones de producción siguen siendo capitalistas. Observamos que en la región de Donbass el poder pasó de los oligarcas ucranianos a la burguesía local, que está estrechamente vinculada con Rusia. ¿Y cómo actuaron ellos? Es característico que los nuevos gobiernos de la República Popular de Donetsk y de Lugansk siguen enviando a Ucrania central y oeste el carbón extraído de las minas de Donbass. El pueblo de las repúblicas de Donbass quedó sin carbón en el invierno pero suministró los territorios controlados por Kiev. Los impuestos de las empresas que todavía operan en Donbass se dirigen también a Kiev. Además, los empresarios recaudaban de los trabajadores de Ucrania sudeste impuestos de guerra, para la llamada operación antiterrorista.

Todo lo anterior muestra una vez más que el poder o estará en manos de la burguesía o estará en manos de la clase obrera. Não existe poder “esquerda”, “patriótico”, “antifascista” intermediário.

Nosso partido expressa sua solidariedade com a luta dos trabalhadores em Donbass, na Ucrânia em geral, e considera que esta luta contra o fascismo, pela defesa dos direitos trabalhistas e as conquistas populares não deve ser separada da luta contra os monopólios, contra a exploração capitalista e seu poder, não deve cair em aliança com as forças burguesas e oportunistas que tentam salvar a forma parlamentar da ditadura capitalista. Deve focar no objetivo do poder trabalhador sem vacilações; não deve mudar a linha e o conteúdo do objetivo da Aliança Popular como aliança social em direção antimonopolista-anticapitalista de luta, como oposição operária e popular contra o poder burguês. Apenas desta maneira a luta popular pode salvaguardar sua perspectiva.

Isto não é uma questão de correlação de forças, mas uma questão que surge da atualidade e da necessidade do socialismo, do fato de estarmos na época de transição do capitalismo para o socialismo, inaugurada pela Grande Revolução Socialista de Outubro. Apesar da derrocada contrarrevolucionária, o caráter de nossa época não mudou, porque continuam existindo a contradição fundamental do capitalismo entre o capital e o trabalho, continua existindo todos os impasses sociais do capitalismo. A única solução é a queda revolucionária do capitalismo. É claro que precisamos considerar que a correlação de forças hoje em dia é muito negativa, porém não para renunciar às tarefas do partido comunista, mas para melhorar nossos argumentos e tática que estão indissoluvelmente vinculados à nossa estratégia.

Sobre a postura dos comunistas em condições de aprofundamento das contradições interimperialistas

Hoje em particular, a crise econômica aprofundou os antagonismos, as contradições entre os estados capitalistas e as diversas alianças imperialistas, que se colocam cada vez mais agressivas contra os povos com a finalidade de reforçar sua posição geopolítica, a distribuição de mercados, o controle dos recursos e das rotas de transporte de energia. Portanto, é de grande importância que existam forças comunistas, como era o partido de Lenin, que não se alinharão com nenhuma potência imperialista. Estas forças estarão na linha de frente na luta pelos direitos trabalhistas e populares, contra a intimidação fascista e a guerra imperialista, contra os monopólios e o capitalismo. Forças que não vão cair na “armadilha” de apoiar uma potência imperialista, independentemente dos pretextos, ou no engano do pacifismo. Porque seguem sendo vigentes as posições de Lenin, que dizia que “‘as consignas de pacifismo, de desarmamento internacional nas condições do capitalismo, dos tribunais de arbitragem, etc. são mais que uma utopia reacionária, são um engano aberto dos trabalhadores cujo objetivo é desarmar o proletariado e distraí-lo de sua tarefa de desarmar os exploradores.

Apenas a revolução proletária, comunista, pode tirar a humanidade do beco sem saída que o imperialismo e as guerras imperialistas criaram. Sejam quais forem as dificuldades da revolução e os possíveis revezes temporários, ou as ondas da contrarrevolução, a vitória final do proletariado é inevitável”[3]

[1] A. Gromyko-B. Ponomariov:”The history of the USSR’s foreign policy”, v.2, 1945-1985

[2] Resolution of the 18th Congress of the KKE: “Assessments and conclusions on socialist construction during the 20th century, focusing on the USSR. KKE’s perception on socialism.”

http://interold.kke.gr/News/2009news/18congres-resolution-2nd.html

[3] «Programme of the Russian Communist Party (Bolshevik)”. 1919

Tradução: Partido Comunista Brasileiro (PCB)

Fonte: Partido Comunista Brasileiro (PCB)

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