Simposio Sindical Internacional: Presentación del Secretario General de la FSM

George Mavrikos, secretario general de la Federación Sindical Mundial (FSM),15 de noviembre del 2015.Foto Roberto Carlos Medina

George Mavrikos, secretario general de la Federación Sindical Mundial (FSM),15 de noviembre del 2015.Foto Roberto Carlos Medina

[Como é que um operário grego negoceia com xuxas: este é George Mavrikos do KKE e da PAME (e líder da FSM) em 2012 a atirar o segundo Memorando da Grécia ao então ministro das finanças do PASOK, Evangelos Venizelos.]

Ponencia del Secretario General de la FSM, George Mavrikos, en la mesa del Simposio Sindical internacional dedicado al 70 aniversario de la FSM. “Las clases sociales en el capitalismo, modernas formas de lucha de clases y el papel del movimiento sindical internacional”
Sao Paulo – Brasil, 2 de octubre 2015

Estimados amigos y camaradas,

En nombre del Secretariado de la FSM, saludamos la iniciativa de la Central de Trabajadoras y Trabajadores de Brasil (CTB), que, en coordinación con nuestros afiliados y amigos en Brasil, CGTB, UST e INTERSINDICAL y organizaciones amigas, ha preparado estas mesas de diálogo sobre asuntos críticos y oportunos.

Estos eventos se están celebrando en el marco de la conmemoración del 70 aniversario de la FSM, en el marco de las resoluciones de nuestro Consejo Presidencial. Este tipo de eventos se celebran en varios países de los 5 continentes. Estas iniciativas son una oportunidad para que los jóvenes trabajadores se pongan en contacto con y conozcan al movimiento sindical clasista y su historia. La historia de la FSM, con sus aspectos positivos y sus aspectos negativos, tiene que ser aprovechada, para nuestro presente y nuestro futuro, para fortalecer la acción de la clase obrera, hasta su victoria final.

El surgimiento de las clases sociales

Muchos libros, muchos documentos, innumerables artículos han sido y están siendo escritos en todo el mundo sobre el tema de las “clases” sociales. Durante los últimos siglos, la lucha ideológica sobre la cuestión de la estructura clasista de la sociedad capitalista es intensa y duradera. Constantemente se está agudizando. Así que, como militantes del movimiento popular y como cuadros de la lucha de clases tenemos que adquirir los conocimientos básicos sobre estos temas; tenemos que conocer la composición de clase de la sociedad en que vivimos, de la sociedad en nuestra región o continente, y en todo el mundo.

El conocimiento correcto y el análisis científico de la composición de clases es un elemento necesario para el desarrollo de la estrategia correcta y para la adecuada táctica del movimiento obrero. Permite la determinación correcta de los motores y de la política de las alianzas necesarias de la clase obrera con los otros sectores populares. El conocimiento exacto de los elementos componentes de la clase obrera, también, colabora en la comprensión de las prioridades de la orientación organizativa del Movimiento Obrero, las necesidades modernas para el desarrollo de las medidas organizativas y sus ajustes.

Una prioridad, entre los deberes de los militantes del movimiento popular, es la explicación y el rechazo de las teorías acientíficas que sin cesar (aparecidas en el siglo XIX, pero sobre todo durante el siglo XX) propagandizan la limitación cuantitativa y cualitativa de la clase obrera, limitándola sólo a los “trabajadores manuales”, o, por el contrario, de los que extienden los límites de las clases sociales y consideran casi toda la población como lo que ellos llaman “pueblo trabajador”. A estos dos puntos de vista equivocados, tenemos que añadir además la – igualmente – equivocada opinión acientífica promovida de vez en cuando por algunos reformistas sobre el llamado papel “líder” de los estudiantes, los “indignados”, de elementos lumpen, de movimientos espontáneos etc.

En las condiciones actuales de la revolución científica y técnica, el tema de la estructura de clases se vuelve aún más complejo y pertinente. Junto con el otro tema central de la “naturaleza del Estado”, que son los dos temas más importantes para el movimiento obrero sindical y sus dirigentes.

La sociedad capitalista no es una sociedad homogénea. Consiste en clases, grupos sociales y estratos sociales. Estas clases y grupos no son ni estáticos, ni eternos, pero siempre están en correlación con el sistema de producción social existente en cada momento histórico.

Por lo tanto, en la sociedad primitiva no existían clases, porque esencialmente no había propiedad privada. Con la descomposición del sistema social primitivo y la entrada en el sistema social esclavista la gente empezó a producir más bienes de los que estaban consumiendo. Los productos se hicieron excesivos fuera de su uso para la satisfacción de las necesidades inmediatas de sus productores, la gente los concentraban y comenzaron a venderlos, a recibir ganancias, a comprar propiedades, a desarrollar actividades comerciales. A través de este proceso, algunos acumularon ganancias, adquirieron propiedad privada, se convirtieron en propietarios de medios de producción. Otros, que no eran capaces de tener medios de producción bajo su propiedad privada, tuvieron que pedir trabajo a los que eran propietarios de medios de producción.

De esta manera, se ha ido creando paso a paso la división de la sociedad en clases sociales, grupos y estratos sociales. Por un lado, los propietarios de los medios de producción y, por otro lado, aquellos que sólo disponen de sus manos y sus capacidades mentales. De esta manera, poco a poco, pero de forma constante la posición antagónica de estas dos clases básicas empezó a aparecer. Los conflictos de clase comenzaron. Considerada como la primera gran confrontación de clases en la historia fue la revuelta de Espartaco en el primer siglo a.C., que contó con la participación de cien mil esclavos. Sobre este caso, Karl Marx en una de sus cartas a Friedrich Engels en 1861 escribe: “Espartaco aparece como la figura más famosa, revelada por la historia antigua … Un gran general, un verdadero representante del antiguo proletariado.”

Señores feudales, aristócratas, terratenientes, emperadores, papas, cardenales y reyes acumularon tierras y recursos económicos en su propiedad y controlaron el comercio. Se convirtieron en los primeros capitalistas en el sistema de producción social de su época. Por otro lado, los pobres esclavos, los demás productores independientes y los trabajadores manuales se vieron obligados -para sobrevivira ofrecer o vender su fuerza de trabajo a cambio de una remuneración. Se convirtieron así, en su época, en los precursores de la actual clase obrera.

Más tarde, cuando la propiedad de la tierra fue acumulada a en menos manos, los agricultores y sus familias perdieron su trabajo y por lo general se iban fueron del campo para hacia las ciudades en busca de trabajo. Por otra parte, en el continente americano, la venta y transporte de esclavos a las economías capitalistas en desarrollo acumuló una gran reserva de potenciales trabajadores cerca de las grandes industrias, cerca de los grandes centros industriales. En estas áreas, donde hubo una concentración de la clase obrera, comenzaron a aparecer los primeros esfuerzos para la acción de clase colectiva, por la unidad de los trabajadores contra la explotación de los capitalistas.

Clases básicas y no-básicas

En las sociedades clasistas, podemos distinguir entre las clases básicas, que tienen un papel central en la producción y las no-básicas, diversos estratos sociales que no tienen conexión directa con el modo de producción dominante.

La lucha de clases en la sociedad capitalista se desarrolla principalmente entre las dos clases básicas y cada una de las clases básicas, antagónicas, intenta atraer a su lado, trata de ganar aliados del interior de las clases no básicas y los otros estratos sociales.

Las dos clases básicas en el capitalismo son la burguesía, la clase de los capitalistas, por un lado, y la clase obrera en el lado opuesto.

Un capitalista es: el empresario, comerciante, banquero que tiene capital y hace uso del éste, mediante la contratación de trabajadores y utilización de su fuerza de trabajo para aumentar las dimensiones de su capital. Los que toman parte en el proceso de producción como jefes, que reciben sus ingresos de las ganancias de la venta de los objetos producidos por los trabajadores que trabajan para ellos, que explotan y aprovechan de la explotación de los trabajadores, de la plusvalía producida por los trabajadores, aquellos cuyo ingreso es grande y asegura para ellos una vida cómoda y acumulación de riqueza.

Obreros – proletarios: Son los que no tienen medios de producción bajo su propiedad. Son los que venden su fuerza de trabajo física o mental y reciben sus ingresos en la forma de sueldo, salario, por hora o pago semanal. Son aquellos cuyos ingresos son pequeños y tienen dificultades para sobrevivir. Son aquellos cuyo trabajo es principalmente a la mera ejecución de las instrucciones e indicaciones de sus superiores. Son los que reciben la opresión en el sistema capitalista.

En pocas palabras, las clases básicas son: por un lado la clase que posee los medios de producción y, en el lado opuesto, los explotados, la clase oprimida.

En el curso de los siglos las clases básicas han sido:

 En la sociedad esclavista, los amos, por un lado, los esclavos en el otro lado.
 En el feudalismo, los señores feudales, por un lado, los siervos y los campesinos en el otro lado.
 En el capitalismo, por un lado, la burguesía y por el otro el proletariado. En el proletariado se incluyen no solo los trabajadores de la industria, sino también los trabajadores del comercio y los empleados del banca.
La clase obrera tiene estratos, también, e.g.: — el proletariado fabril, que trabaja en las grandes fábricas, está concentrado y es el corazón de la clase obrera. — el proletariado industrial, que incluye obreros fabriles, sino también trabajadores en otras, más pequeñas industrias y talleres — los desempleados, que son el ejército de reserva de mano de obra

Clases no básicas

 Clases medias: son el sector de la población económicamente activo que tiene algunos de los atributos de la burguesía y, al mismo tiempo, algunos de los atributos de la clase obrera. Por ejemplo trabajadores por cuenta propia, que son dueños de algunos medios de producción, pero no contratan a ningún trabajador y trabajan por sí mismos. Por lo tanto, tienen tanto una función administrativa y ejecutiva. Estos estratos tienen gran fluidez y movilidad. Algunos de ellos se pasan a la burguesía, mientras que otros lo pierden todo y se pasan a la clase obrera.

 Campesinos: En el campesinado, podemos distinguir varias categorías con características muy diferentes: hay agricultores que son dueños de grandes terrenos, son ricos, que pertenecen a la burguesía. Otros agricultores, pobres, peones, o algunos que incluso poseen muy poca tierra, que tienen dificultades para sobrevivir, que son la gran mayoría, y son los más cercanos aliados de la clase obrera siendo a la vez una fuerza motriz para el progreso social. El campesinado, los campesinos pobres, eran una clase básica en los tiempos del feudalismo.

Friedrich Engels en su obra 1894 “El problema campesino en Francia y Alemania” divide a los campesinos en: peones, pequeños campesinos, campesinos medianos y grandes campesinos. También subraya que también hay latifundistas y terratenientes, que constituyen “negocio capitalista no disimulado”.

 La intelectualidad: es un estrato social especial. En las condiciones de la revolución científica y tecnológica, su presencia cuantitativa y cualitativa está creciendo y es heterogénea como clase. Por ejemplo, hay médicos que trabajan en su propio consultorio, otros médicos trabajan en hospitales y su único ingreso es su salario y en el otro lado hay médicos que poseen Hospitales, Centros de Salud y grandes consultorios y contratan otros médicos que trabajan para ellos. Lo mismo va para los abogados, ingenieros, arquitectos, etc.

 Estudiantes: Los estudiantes tampoco son de una categoría homogénea. En el periodo de sus estudios, siguen perteneciendo a la clase o estrato social de donde vienen, los de sus familias. Al terminar sus estudios y al comenzar su vida después de estudios, o regresan a la clase o estrato de donde provienen, o cambian su clase, cuando entran en la vida laboral.

Criterios y límites de la Clase Obrera

La definición de clases fue preparada por los grandes pensadores K. Marx y F. Engels con sus obras clásicas y, finalmente, fue formulada por VI Lenin en su obra “Una gran iniciativa”. Según la definición de Lenin: “Las clases son grandes grupos de hombres que se diferencian entre sí por el lugar que ocupan en un sistema de producción social históricamente determinado, por las relaciones en que se encuentran con respecto a los medios de producción (relaciones que en su mayor parte las leyes refrendan y formalizan), por el papel que desempeñan en la organización social del trabajo, y, consiguientemente, por el modo de percibir, y la proporción en que perciben, la parte de riqueza social de que disponen.” Según la visión marxista dominante, los criterios deben ser tomados en consideración de manera uniforme, en conjunto, y no individualmente o por grupos. Si estuviéramos obligados a dar prioridad a uno por su peso especial, éste sería el criterio “por su relación con los medios de producción”, pero sin aceptar que este criterio sea el único que clasifica a alguien como pertenecientes a la clase obrera o no.

Algunos ejemplos:

1. El gerente de una empresa transnacional trabaja cada día, quizá no posee acciones, ni medios de producción, pero:
– Es recompensado con una parte de las ganancias
– Es remunerado con sumas de dinero 5 ó 10 veces mayor que un simple trabajador
– Tiene papel administrativo
– directivo y no ejecutivo en el proceso de producción.
Esta persona puede trabajar muchas horas al día, incluso puede trabajar más horas que el portero de la misma empresa, pero el gerente no pertenece a la clase obrera, sino a la burguesía.

2. Un profesor universitario, quien recibe un salario alto, tiene papel decisivo, como director en el plan de estudios y el funcionamiento del departamento o la universidad en general, tiene ayudantes bajo sus órdenes, etc. pertenece a la clase media alta o incluso a la burguesía. Mientras, un profesor de educación primaria o secundaria, que recibe un salario, ejecuta el plan de
estudios decidido por otros, pertenece a la clase obrera.

3. Un educador que es dueño de su propia escuela privada y contrata a otros maestros asalariados, profesores, porteros, etc., incluso si -como jefe trabaja más horas que todos sus empleados, incluso si el funcionamiento de la escuela privada tiene pérdida económica y no lucro, no pertenece a la clase obrera, sino a la burguesía.

4. Un juez de alto nivel, un general del ejército, un cardenal, sin importar el número de horas que pueden trabajar por día, sin importar la forma en que reciben su remuneración, pertenecen a la burguesía y los mecanismos del Estado burgués. Son un instrumento básico del aparato burgués.

El papel de la clase obrera

La clase obrera tiene algunos atributos que la convierten en la clase de vanguardia para el progreso social, que le dan el papel principal en el camino hacia la democracia y el socialismo.
Los más básicos de estos atributos son:

 Está conectada con la producción a gran escala de la riqueza, y ésta gana más y más con la concentración y la centralización que se lleva a cabo como un proceso constante.
 Es la principal fuerza productiva en la sociedad capitalista, ya que produce todos los productos básicos.
 Se concentra en los grandes centros urbanos, las grandes ciudades, se concentra en los grandes centros industriales y en las grandes fábricas.
 Constantemente está mejorando -como clase- su nivel de estudios, sus conocimientos técnicos, su experiencia y habilidades.
 Es la clase que tiene la mejor disciplina y disposición combativa, la estabilidad y la coherencia militante.
 Es la clase que está mejor organizada, ya que tiene sus sindicatos y tiene una amplia experiencia históricamente acumulada de la lucha de clases y de la confrontación.
 Como clase, puede expresar los intereses económicos y políticos fundamentales de todo el pueblo trabajador y unir a su alrededor a los campesinos pobres, a los trabajadores autónomos, a los intelectuales progresistas, etc.
 Es la clase que, con el derrocamiento del sistema capitalista, será liberada ya que “no tienen nada que perder más que sus cadenas”.

Estas características subrayan el papel de vanguardia de la clase obrera en la lucha por el cambio social.

En el mundo moderno, estos atributos se agudizan y hacen la clase obrera aún más importante, ya que tiene un mejor nivel educativo, sabe y hace uso de la nueva tecnología, sabe -a través de la internacionalización- las noticias de todos los rincones del mundo. Esta internacionalización facilita el conocimiento de los trabajadores, la expansión de la experiencia y la expresión de la solidaridad y el internacionalismo. La internacionalización de las luchas de clase, da mayor fuerza a la clase obrera, y le da intervención a nivel económico, político e ideológico.

Por otra parte, los acontecimientos contrarrevolucionarios que tuvieron lugar durante 1989 hasta 1991 en la antigua Unión Soviética y otros países socialistas, permiten al Movimiento Obrero Internacional estudiar los errores, debilidades, omisiones, que llevaron al derrocamiento del sistema socialista y aprender de la experiencia negativa.

La crisis profunda y prolongada del sistema capitalista, los problemas complejos y grandes generados por esta crisis, obliga a los trabajadores vanguardistas a estudiar todos estos avances y por lo tanto obtener nuevos conocimientos, nuevas habilidades.

Todas estas son las razones principales por las que la clase obrera hoy está en el centro, el corazón del proceso productivo y tiene las llaves de la producción.

Mediante la comprensión de su papel y su misión histórica, la construcción de su unidad y la atracción de sus aliados naturales, en una amplia alianza social, puede cambiar el desarrollo de las cosas a todos los niveles.

Como Karl Marx dijo: “La historia de todas las sociedades que han existido hasta nuestros días es la historia de las luchas de clases”. Las luchas de clases han derrocado al régimen esclavista, más tarde el feudalismo y el día de mañana traerá el derrocamiento del régimen capitalista.

Las tres formas básicas de la lucha de clases

Las formas básicas con las que aparece la lucha de clases y se desarrolla son la lucha económica, ideológica y política.

La lucha económica es el primer paso para un trabajador, para un sindicalista. Es la escuela primaria, el ABC de la lucha de clases.

Es la forma más simple que es entendida por cualquier trabajador, incluso por los trabajadores con el nivel más bajo de conciencia. Incluso este trabajador sentirá la necesidad de exigir un mejor salario, mejores condiciones de trabajo, los derechos de reclamación de la seguridad social, de menos horas de trabajo, de mejores convenios colectivos, de mejor cobertura durante los períodos de desempleo y despidos.

Todas estas demandas económicas empujan a los trabajadores a constituir sindicatos, participar en los esfuerzos de los sindicatos que promueven este tipo de demandas económicas. A través de la participación, aprenden acerca de las huelgas, sobre las manifestaciones, sobre las diversas formas de protesta sindical. Se ponen en contacto con la rica experiencia acumulada por el movimiento obrero mundial.

A través de la lucha económica, la clase obrera puede mejorar su condición económica bajo el capitalismo, aunque debe tenerse en cuenta que los márgenes para dicha mejora son cada vez más estrechos en condiciones de una profunda crisis económica y de deterioro creciente del sistema de explotación.

Al mismo tiempo, la lucha por la mejora de la situación económica pone en movimiento, activa amplias masas populares, educa y las prepara para las formas superiores de la lucha de clases.

Es de gran importancia destacar que siempre la lucha económica tiene márgenes estrechos, que no siempre cuenta con resultados permanentes y constantes, ya que los capitalistas tienen muchos métodos a su disposición para volver a robar los beneficios económicos que se han visto obligados a proporcionar a sus trabajadores como resultado de la lucha de clases. Toman con una mano, lo que han dado con la otra.

Debido a que la lucha económica no toca las causas profundas que generan y reproducen la explotación capitalista, no puede liberar a los trabajadores de la barbarie capitalista.

Todas estas dificultades no deben conducir al abandono de la lucha económica.

La lucha por las demandas económicas es necesaria para las masas populares de todos los países del mundo y abre nuevos horizontes para los sindicatos y sus líderes. Al mismo tiempo, sin embargo, debe ser enfatizado que, para que la lucha por mejores resultados y victorias más importantes, sea útil para la clase obrera tiene que ir más allá del economicismo y superar sus limitaciones.

Un nivel superior al de la lucha económica es el de la lucha ideológica

La lucha de clases se lleva a cabo según los intereses de cada clase. La burguesía trata de mantener y modernizar el sistema capitalista con el fin de ganar más y más ganancias, mientras que el interés de la clase obrera y sus aliados es darse cuenta de que el derrocamiento de la explotación y la construcción del socialismo será su única verdadera liberación.

Existen intereses de clase objetivamente, ya sea que cada uno las entienda o no. El punto crucial para el movimiento sindical clasista es que la clase obrera debe tener conciencia de sus intereses. La aparición de esta conciencia no es automática, sino a través de un proceso complejo, multifacético y difícil. A través de un proceso continuo de evolución.

En sus primeros pasos, los trabajadores observan injusticias y desigualdades que los hacen sentir ira, indignación y los empujan a tener arrebatos espontáneos. Un ejemplo de tales arrebatos espontáneos fue la destrucción de máquinas en el siglo XVIII, porque los trabajadores vieron que el uso de máquinas empeoró sus vidas y perciben como su enemigo, no a los capitalistas que eran los dueños de las máquinas, los propietarios de los medios de producción, si no a las propias máquinas.

Por otra parte, no es evidente por sí mismo que cada trabajador pueda percibir automáticamente que es una parte integral de una sola, y uniforme clase, donde todos los asalariados comparten los mismos intereses de clase. La fragmentación, la división, las tácticas disruptivas de la burguesía, el papel reaccionario de las religiones y los prejuicios obstaculizan la autoconciencia de los trabajadores.

Estudiando la historia del movimiento sindical en los diferentes países, encontramos que durante sus etapas infantiles, fueron formados sindicatos conjuntos de trabajadores y empleadores. Después de eso, tuvimos asociaciones comunes de asistencia mutua, y más tarde, y hasta hoy solemos tener varios sindicatos en el mismo lugar, por ejemplo, en un hospital, los sindicatos diferentes para médicos, choferes, enfermeras, etc. En la misma ciudad, en el sector de la construcción, por ejemplo, pueden existir diferentes sindicatos para los albañiles, pintores, otras especialidades, etc. A través de esta fragmentación, una ilusión falsa se crea en algunos, la de que son capaces ellos mismos de lograr mejores soluciones que los demás e incluso -en algunos casos- a expensas de los otros.

También hay algunos casos en que algunos trabajadores individuales creen que sus problemas son generados por la mala suerte o porque pasaron a tener un mal jefe o por otros motivos totalmente personales.

Por lo tanto, para que la clase obrera sea capaz de interpretar correctamente los acontecimientos, es necesario que se logre difundir y absorber ampliamente la teoría científica que les muestra el camino para su liberación real. A través de esta teoría científica, la clase obrera puede convertirse en una “clase por sí misma” y comprender su misión histórica.

La teoría científica creada por Marx y Engels no es un índice de soluciones ya hechas para cada situación en particular. Las normas generales, los principios generales que tienen aplicación general deben ser enriquecidos con las características de cada país y de cada movimiento en sus circunstancias específicas. Pero se requiere una gran atención y cuidado, porque la experiencia histórica del movimiento obrero mundial nos enseña que en el nombre de las peculiaridades de esta o aquella situación, de tal o cual país, y a través de su ampliación, las leyes generales fueron descuidadas y el camino ha quedado abierto a posiciones oportunistas y reformistas, finalmente intentando convertir a la teoría marxista de un arma en un instrumento seguro para la burguesía.

Estos riesgos existentes obligan al movimiento sindical clasistas, al lado de la lucha continua para la adquisición del arsenal ideológico necesario para toda la clase y en primer lugar por su vanguardia, a proteger su retaguardia de los oportunistas y sus teorías, agentes y esfuerzos subversivos.

La lucha política es la forma más elevada de lucha

La lucha económica e ideológica son importantes y su papel no debe ser subestimado. Pero, las luchas económicas e ideológicas no son un fin en sí mismos, sino que están subordinados a objetivos políticos más altos, la lucha política de la clase obrera. La lucha política es la que puede liberar a la clase obrera contra la explotación y así resolver definitivamente los problemas de la economía también. La lucha política es la única que puede resolver el problema del poder político.

Para llevar a cabo su lucha política, la clase obrera utiliza -dependiendo de las necesidades y la situación- diversas formas y métodos, como manifestaciones, huelgas políticas, ocupaciones, procesos electorales, la lucha parlamentaria hasta la rebelión armada.

A los efectos de la lucha política, la clase obrera necesita formas superiores de organización e – imperativamente – tiene que tener un partido político.

El punto más alto de la lucha de clases es la revolución de la clase obrera y sus aliados para conformar el poder obrero, el cual terminará con la explotación capitalista y conducirá, a través del estado de los trabajadores, a la abolición de las clases.

El movimiento sindical internacional

Después de la creación de los primeros sindicatos en ciertas ramas o ciertos países o regiones, la internacionalización de la acción, la coordinación y la solidaridad entre los trabajadores de diferentes países empezó. El primer esfuerzo de este tipo fue la creación de la Asociación Internacional de Trabajadores de Marx y Engels. El segundo esfuerzo se llevó a cabo en 1919 con el establecimiento de la Federación Sindical Internacional en Ámsterdam, y fue conocida como Internacional de Ámsterdam o Internacional Amarilla.

El año siguiente fue celebrado en Moscú, el Primero Congreso Mundial de los Sindicatos Revolucionarios, que decidió la creación de la Internacional Sindical Roja, una organización que desempeñó un papel importante en el movimiento anticolonial, y que apoyó a los movimientos de liberación nacional en los países del 3er mundo.

La Internacional Sindical Roja fue disuelta el 1943. Ya había empezado el debate acerca del establecimiento de una nueva organización sindical para los cinco continentes. La derrota del fascismo, el viento antifascista, el optimismo y la esperanza que habían aparecido con la derrota Nazi dieron un impulso a este proceso. En octubre de 1945, en París – Francia, un gran Congreso Mundial fue celebrado, con la participación de 346 delegados sindicales, de 56 países, representando a 67 millones de trabajadores organizados.

El 3 de octubre, la creación de la Federación Sindical Mundial fue decidida con la participación de todos los sindicatos existentes, de todos los países.

Hasta el 1949, la FSM era la única Organización Sindical Internacional. En 1949 los sindicatos derechistas y reaccionarios, liderados por los sindicatos de los EE.UU., Reino Unido, Países Bajos y otros se separaron de la FSM y en diciembre de 1949 establecieron la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL). Las dos organizaciones siguen existiendo en nuestros días. La CIOSL el 2006 cambió su nombre y fue llamada Confederación Sindical Internacional (CSI).

Entre las dos organizaciones sindicales internacionales, existen grandes diferencias ideológicas, políticas y sindicales. La FSM está basada en los principios de la lucha de clases, internacionalismo proletario, antiimperialismo y la abolición de la explotación capitalista. Al contrario, la CSI ha adoptado la posición de colaboración de clases, de la modernización y la longevidad del sistema capitalista, y de apoyo a las intervenciones imperialistas.

Estas dos internacionales sindicales representan 2 diferentes líneas, 2 diferentes percepciones del papel de la clase obrera, de la misión de la clase obrera y de la perspectiva socialista de la sociedad.

Internacionalismo: una fuente de fuerza

En los tiempos pasados, el nivel de la producción social y las condiciones históricas generales hicieron más difícil el desarrollo del internacionalismo.

Con la formación gradual de la Economía Mundial cuando las relaciones financieras empezaron a tener un carácter global, la clase obrera se convirtió en la primera consiente clase internacionalista.

La Clase obrera es la auténtica clase internacionalista, ya que:
a) Los trabajadores no tienen propiedad individual que divide la gente, no tienen intereses que generan competiciones y rivalidades con los trabajadores y los pueblos de los otros países.
b) Los trabajadores y el pueblo trabajador en todos los países tienen interés común por la abolición de la explotación y barbarie capitalistas.

El internacionalismo apareció en los esfuerzos militantes de los trabajadores en muchos países del mundo y fue expresado con varias formas. Pero, la aparición y la difusión de la filosofía Marxista de Carlos Marx y Friedrich Engels cambiaron para siempre la conciencia de los trabajadores en todo el mundo y fueron cristalizadas en el inmortal lema “¡Proletarios de todos los países, uníos!”. Aquí una lista de los elementos básicos del Internacionalismo Proletario, según enseña el Marxismo:

1. Es la ideología que científicamente demuestra los intereses COMUNES de los trabajadores en todos los países. No tienen nada que perder, al contrario tienen muchas cosas que los unen.
2. Es la SOLIDARIDAD, el apoyo mutuo, la cooperación fraternal con sus hermanos de clase.
3. Es la RECIPROCIDAD, la igualdad, el respeto mutuo.
4. Es la base voluntaria del internacionalismo, que requiere entender que el internacionalismo responde a los intereses básicos de los trabajadores del mundo.

El internacionalismo del movimiento sindical clasista no niega las particularidades, la autonomía, el derecho de los sindicatos nacionales a resolver a su propia manera sus propios asuntos, sin que esto debilite la unidad de la clases obrera mundial.

Desde la aparición de los primeros elementos de internacionalismo hasta los tiempos modernos, el internacionalismo ha dado pasos grandes e importantes.

Una de esas medidas es la creación de la Federación Sindical Mundial el 1945, que celebra este año sus 70 años de vida y acción. La fundación de la Federación Sindical Mundial abrió nuevos caminos de internacionalismo y solidaridad entre los trabajadores de todos los países y dio nuevas posibilidades para los sindicatos nacionales para intercambiar experiencias.

Los 70 años de Acción de la FSM con su gran contribución a la lucha anti-colonial de la gente, la lucha antiimperialista, la lucha de clases orientadas en los estados capitalistas desarrollados, la defensa multiforme de los movimientos de liberación nacional en todos los rincones del planeta, la lucha por las libertades democráticas y sindicales, la confrontación práctica con regímenes dictatoriales, autoritarios y antidemocráticos, ayudó a gran parte de los trabajadores de todos los países a darse cuenta del valor del internacionalismo.

La vida misma ayudo a la clase obrera a entender que no puede quedarse indiferente frente a los ataques capitalistas contra los derechos de los trabajadores en cualquier país o sector, que tienen que preocuparse cuando los imperialistas lanzan una agresión incluso en el rincón más lejano del mundo. En todas las ocasiones, la clase obrera internacional tiene que solidarizarse y entender que su postura frente al imperialismo tiene que ser unificada. Su posición unificada es su tremenda fuerza, su arma invencible.

Los enemigos de la clase obrera internacional, los teóricos del modo de producción capitalista, pero también algunos reformistas en el movimiento sindical, en su esfuerzo por atacar a la unidad de los trabajadores y servir de esta manera el capital mundial, o para justificar sus concesiones y compromisos, desarrollan teorías y propagan que el internacionalismo elimina la personalidad y las características nacionales de un movimiento. Todos estos enemigos de la clase obrera dicen que hay una contradicción para el pueblo entre el interés internacional y el interés nacional y proponen en contra de nuestro lema “Proletarios de todos los países uníos” la frase de su propio lema: “Todo el mundo para sí y Dios para todos nosotros”.

Estas teorías no sólo son equivocadas, sino también peligrosas y acientíficas.

Son peligrosos porque dividen la unidad de la clase obrera, porque ponen barreras en la unidad del movimiento obrero internacional, porque trabajan para prolongar la explotación capitalista. Son poco científicas porque cierran los ojos a la realidad, al hecho de que las leyes del desarrollo de una sociedad son LEYES GENERALES vigentes en todos los continentes y en todos los países.

Los marxistas creemos que las leyes generales no necesariamente significan uniformidad, sino la multiformidad y las peculiaridades locales no pueden interrumpir la unidad en lo básico, la unidad en el asunto principal. No debe debilitar el frente principal, y no debe conducir a una batalla equivocada ente lo nacional y lo internacional.

El carácter internacional del movimiento sindical

Cada sindicato tiene que luchar por los derechos de los trabajadores en su país. Primero y ante todo en su propio país. Mientras ayude las luchas a nivel nacional y mientras impulse la perspectiva de clase en su país, objetivamente ayudará al fortalecimiento del movimiento obrero internacional.

Al mismo tiempo, se requiere atención y cuidado para que las masas no se engañen pensando que las condiciones en un sólo país sean absolutamente únicas y que condiciones parecidas no existan en otro país. Esto limitaría su acción e impediría aprovechar de la experiencia acumulada por el movimiento sindical internacional.

La utilización de la experiencia internacional colectiva, la asimilación creativa -y no mecánica- de esta experiencia es un elemento de progreso.

La táctica del Movimiento Sindical Internacional se define por muchos factores que no se deben descuidar. Algunos de estos son el lugar y la hora en que se produce la acción, otro la correlación de fuerzas. Si uno pierde la de vista de estas condiciones particulares del lugar y momento en particular, y sólo hace una transmisión mecánica de su experiencia, será mucho más probable que lo que iba a tener un desarrollo positivo en un caso pueda tener una evolución negativa en otro caso.

En todo caso, el intercambio de experiencias, la utilización de las conclusiones positivas y negativas entre los movimientos militantes, es necesario y se supone que debe llevarse a cabo a través de las relaciones bilaterales, ya sea en foros sindicales y obreros, o a través de conferencias temáticas y Congresos internacionales, regionales o sectoriales.

El fortalecimiento de las relaciones entre las organizaciones y movimientos sindicales debe apuntar al fortalecimiento de las relaciones y la amistad entre los trabajadores y los pueblos, para enriquecer la conciencia de los dirigentes sindicales y fortalecerlos con los principios del internacionalismo proletario.

La nueva tecnología, el uso de Internet, la distribución rápida de noticias e información, puede ser aprovechada por el movimiento sindical, para que su acción pueda ser más inmediata y amplia.

Iniciativas internacionalistas

En el lema de 1847, “¡Proletarios de todos los países, uníos!”, Marx y Engels cristalizaron toda la esencia y el contenido del internacionalismo y la solidaridad obrera. El internacionalismo proletario es una necesidad urgente para la clase obrera y contiene lógica revolucionaria. Como hermanos, los trabajadores del mundo, tienen que apoyarse unos a otros, cooperar y coordinar para promover sus objetivo común: el derrocamiento del sistema capitalista.

Independiente de nacionalidad, raza, idioma, religión, la expresión citada, con todas las formas de la solidaridad internacional, es la base del movimiento sindical clasista. Sin embargo, un elemento del internacionalismo, no es solamente el apoyo moral y práctico, sino también los comentarios, propuestas, crítica camaraderil a movimientos y sindicatos cuando siguen tácticas y opciones equivocadas. Para que pueda ayudar y no socavar, esta crítica tiene que ser expresada de tal manera que no proporcione “armas” a los adversarios, que no viole la autonomía de nadie, y tomando en cuenta el interés general del movimiento popular.

A lo largo de su trayectoria, la FSM puede demostrar grandes elementos de internacionalismo y solidaridad. Desde las más sencillas formas de apoyo a las formas más evolucionadas de la lucha de clases. Esta solidaridad es ampliamente conocida en los países y los movimientos que vivían bajo dictaduras, en otros movimientos que organizaron luchas armadas, y entre los combatientes y militantes que fueron encarcelados en las condiciones más duras de la lucha de clases en los países capitalistas.

Hoy en día, en el período de la globalización capitalista y la actividad despiadada de las transnacionales y los grupos monopolistas, cuya principal característica es el ataque generalizado contra la clase obrera internacional, la coordinación internacional, la solidaridad internacional y las conclusiones comunes son cada vez más necesarios. Por otra parte, la agresividad imperialista que organiza guerras como las contra Yugoslavia, Afganistán, Irak, contra el pueblo de Siria, Libia, Malí, contra Somalia y en otros lugares, sólo puede ser enfrentada con una ola internacional generalizada de internacionalismo entre los pueblos. Al mismo tiempo, el mejoramiento de las características internacionales de la Federación Sindical Mundial, fue una respuesta a la táctica de la CSI, que trató de presentar un perfil independiente, mientras que al mismo tiempo apoyaba la esencia de las políticas imperialistas.

En estas condiciones, el papel de la FSM es cada día más importante. Tienen razón los que dicen que la coordinación internacional, la unidad proletaria y el apoyo mutuo hoy son una cuestión de vida o muerte para muchos movimientos.

Por ello, la Federación Sindical Mundial en su nuevo curso tras el 15º Congreso al enriquecer su papel internacionalista, dio gran importancia y desarrolló una acción específica y multiforme. Con una serie de actos y cartas que se han dirigido a organizaciones internacionales y ha organizado conferencias internacionales contra el ataque de Israel al Líbano, la FSM ha organizado simposios internacionales en solidaridad con el pueblo de Cuba, Siria, Irán, Bielorrusia, Palestina, Sudán, la República Popular Democrática de Corea, una campaña mundial de solidaridad con la gran lucha de los trabajadores del acero en Perú, una gran huelga mundial en todos los puertos del mundo contra la carga y descarga de los barcos comerciales de Israel en solidaridad con el pueblo palestino, una conferencia mundial de la solidaridad con esta lucha, una Conferencia Internacional en solidaridad con los inmigrantes económicos. La FSM apoya con todas las formas posibles a los sindicalistas en Colombia, en Filipinas, los trabajadores sencillos en Kazajstán, en EE.UU., en Canadá, en las monarquías árabes del Golfo y en cada parte del mundo. La FSM desarrolló una campaña internacional por la libertad de los cinco héroes cubanos presos en cárceles de Estados Unidos en Miami. La FSM organizó protestas frente a las Oficinas de las Naciones Unidas por la eliminación de las deudas de los países del Tercer Mundo, ha entregado comunicados, resoluciones y memorandos a las embajadas de muchos países, exigiendo la satisfacción de las demandas laborales. Estas y muchas más son las acciones concretas de la FSM. Esto no son sólo palabras, frases o documentos sin contenido, algo que sí hacen los
oportunistas, fingiendo preocupación.

“El verdadero internacionalismo es trabajar con abnegación para el desarrollo del movimiento revolucionario y la lucha revolucionaria en nuestro propio país y para apoyar esta lucha, esta línea y sólo esto, en todos los países sin excepción”.

http://www.wftucentral.org/download/Discurso%20Mavrikos%20ES.pdf?lang=es
http://www.ful-lav.it/?p=463

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One thought on “Simposio Sindical Internacional: Presentación del Secretario General de la FSM

  1. Pingback: Discurso do camarada George Mavrikos, SG da FSM em São Paulo (Brasil) no dia 2 de Outubro de 2015 num Simpósio Sindical | Pelo Anti-Imperialismo

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